
Puebla vivió una destacada temporada vacacional de Semana Santa al recibir cerca de un millón de visitantes, lo que dejó una derrama económica superior a los mil millones de pesos.
De acuerdo con la Secretaría de Desarrollo Turístico, la ocupación hotelera rebasó el 75 por ciento en el estado, con niveles de hasta 95 por ciento en destinos turísticos clave.
El turismo religioso fue uno de los principales atractivos, con eventos como la tradicional Procesión de Viernes Santo en la capital, además de celebraciones en San Pedro Cholula, Atlixco, Zacatlán, Tlatlauquitepec y Huejotzingo.
Estas actividades permitieron a turistas nacionales e internacionales conocer y participar en las tradiciones poblanas, fortaleciendo la identidad cultural del estado.
El gobierno estatal destacó que estos resultados consolidan a Puebla como un referente turístico y refuerzan la estrategia de promoción del sector.



