
La realización del partido amistoso entre Perú y España consolidó a Puebla como un punto relevante en el escenario deportivo internacional, al reunir a aficionados en un entorno de orden y convivencia.
El encuentro generó una importante afluencia de visitantes nacionales e internacionales, lo que impactó positivamente en sectores como el comercio, la gastronomía y los servicios turísticos.
En los alrededores del Estadio Cuauhtémoc, las y los asistentes disfrutaron de una oferta cultural y gastronómica, acompañada de música y actividades familiares, lo que convirtió la jornada en una experiencia integral.
Aficionados destacaron el ambiente seguro y la organización del evento, así como la hospitalidad de la ciudad.



