
La recuperación de los bosques y el saneamiento de las fuentes de agua forman parte de la estrategia ambiental impulsada por el Gobierno de Puebla, que este viernes llevó a cabo una jornada de reforestación en la parte alta de la Cuenca del Alto Atoyac.
El gobernador Alejandro Armenta Mier encabezó la actividad y llamó a la ciudadanía a asumir el cuidado del medio ambiente como una responsabilidad compartida.
“Queremos entregar en el 2030 un Estado que renazca en sus bosques con agua limpia”, expresó el mandatario al destacar la importancia de trabajar en la recuperación de las cuencas.
Como resultado de la jornada, fueron plantados 177 mil 950 árboles nativos y endémicos, cifra que forma parte de la meta estatal de sembrar 2 millones de ejemplares durante 2026.
Armenta explicó que el rescate del río Atoyac requiere acciones coordinadas entre los distintos niveles de gobierno. Entre ellas se contempla trabajar con CONAGUA en la instalación de colectores que permitan evitar que las descargas de las viviendas terminen directamente en el cauce.
Asimismo, adelantó que establecerá comunicación con la gobernadora del Estado de México, Delfina Gómez, para abordar la contaminación generada por un rastro ubicado en el paraje El Gavillero, sobre un manantial de la región.
El titular del Ejecutivo estatal también destacó la necesidad de impulsar una economía circular del agua, que permita sanear, recuperar y reutilizar este recurso.
En materia forestal, reconoció el trabajo de las brigadas que combaten incendios y anunció que recibirán vehículos y equipo para mejorar sus labores. También informó sobre un convenio con Infonavit para que las y los guardias forestales puedan acceder a una prestación de vivienda.
La jornada incluyó la participación de municipios de la región del Alto Atoyac y otras zonas del estado. En Tlahuapan y municipios cercanos se plantaron 127 mil 950 ejemplares, mientras que otros 50 mil árboles fueron distribuidos en Zacatlán, Tlachichuca, Ixtacamaxtitlán, Atlixco y Cuetzalan.
Las especies utilizadas incluyen maguey pulquero, ocote, pino blanco, encino laurel, cedro, limón y fresno.
La secretaria de Medio Ambiente estatal, María de los Ángeles Ballesteros García, explicó que conservar los bosques de la parte alta de la cuenca permite proteger el suelo, disminuir la erosión y favorecer la captación de agua.
El Gobierno estatal sostuvo que estas acciones forman parte de una estrategia para recuperar las cuencas, proteger los recursos naturales y garantizar agua para las próximas generaciones.



